En Social Media, el contenido es el rey y La clave para dinamizar de forma efectiva una comunidad es compartiendo con nuestra comunidad buen contenido, eligiendo bien las plataformas y adaptándolo a cada una de ellas. El contenido generará nuestra identidad en medios sociales. 


Tendremos que elegir las plataformas en las que vamos a distribuir nuestros contenidos, pero antes deberemos reflexionar sobre las comunidades difusas o reales con las que pretendemos conectar de este modo nos decidiremos por una plataforma u otra y tendremos un buen conocimiento de las características de los usuarios que utilizan cada plataforma y la naturaleza de las mismas antes de embarcarnos en la creación de un plan de contenidos. La clave es hablar de aquello que dominamos.

 

Cuando planteamos un plan de contenidos generalmente se suele escoger una temática demasiado amplia y es probable que encontremos multitud de iniciativas que compiten con la nuestra, tanto de empresas y productos competidores, como de medios de comunicación o personas físicas aficionadas al tema en particular. Esta situación puede ser muy frecuente. Si la categoría que queremos tratar está muy saturada, es preferible buscar nichos. Apuntando a nichos accederemos a comunidades de interés más reducidas, pero lograremos con menos esfuerzo ser una referencia, esto es especialmente recomendable cuando nuestro presupuesto no nos permite competir con iniciativas asentadas. En estos casos, la vía a seguir es la especialización. También deberemos encontrar una forma de diferenciarnos y destacar entre los medios existentes. Hay que dotar a nuestra marca de una voz propia, de una personalidad reconocible. 

Factores a trabajar para crear una voz propia

  • El estilo: ¿Cuál es el estilo con el que se comunica la marca? Es una marca… ¿divertida? ¿dicharachera? ¿o seria y profesional? Deberemos crear una Guía de Estilo en la que se definan el tratamiento del lenguaje y el tono a utilizar. El estilo dependerá en gran parte de la misma naturaleza de nuestra marca. Al crear la Guía de Estilo debemos tener en cuenta qué queremos transmitir y cómo son los usuarios de nuestra marca. Tendremos en cuenta el lenguaje y vocabulario, uso de emoticonos, signos de exclamación, etc.
  • Tratamiento de los contenidos: debemos decidir la forma en la que compartimos los mismos. ¿Predominará más la imagen o sin embargo, tendrán más protagonismo los enlaces a nuestro blog o web? ¿Qué dimensiones máximas tendrán las imágenes? ¿Cuántos vídeos publicaremos? ¿Utilizaremos hashtags? ¿Crearemos secciones propias para los contenidos de los canales? ¿En ese caso, cuáles?
  • Diseño: nuestros canales en los Medios Sociales tienen que tener un carácter único para diferenciarnos de la competencia. Hay que elegir con sumo cuidado los fondos, imágenes de cabecera y perfil, y por supuesto, dotar a los canales de elementos de diseño propios tales como landing pages, pestañas de información extra, etc. El diseño de los canales debe estar alineado con la Guía de Estilo general de la empresa y utilizar los colores corporativos
  • Cómo se relaciona la marca: definir cómo se relacionará la marca con el público y con otras marcas, concretando la apertura de la marca al exterior. Decisiones muy importantes en este aspecto son “¿Podrán los likers de la página de Facebook publicar libremente en nuestra biografía? ¿O esta quedará cerrada a cualquier tipo de publicación externa? ¿Cómo se responderá a los usuarios? ¿Cuándo consideraremos un mensaje como una crítica a la que hay que responder? ¿Cuándo hablaríamos de crisis? ¿Utilizaremos los emoticonos en nuestras respuestas al público? ¿En qué casos derivaremos la conversación a privado? Y, respecto a otras marcas, ¿mencionaremos a otras marcas? ¿Participaremos en las conversaciones de otras marcas relacionadas con nuestro sector?
  • Cómo hablaremos de nosotros mismos: detallar tanto la forma en la que hablaremos de nosotros mismos como la frecuencia en la que lo haremos. En cuanto a la frecuencia, la regla del 80/20: por cada 10 contenidos publicados, 2 hablarán de tu marca. El resto deben ser contenidos que aporten valor al usuario. Se trata de encontrar el contexto informativo en el que se mueve la marca y convertirnos en un pequeño medio de referencia para un grupo de personas. Por cada 10 historias sobre la temática escogida, podremos publicar dos contenidos puramente promocionales sobre nuestra marca. Si hemos estado aportando valor a una comunidad muy especializada, los usuarios tendrán mejor predisposición para prestar atención a publicaciones en las que nos dediquemos a hacer “autobombo. 

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