estres del comunity manager

El Community Manager es un profesional que gestiona a lo largo de su jornada laboral varias tareas que exigen bastante dedicación, concentración y esfuerzo diplomático. Unido a la diversidad de estímulos tecnológicos a los que este profesional se encuentra expuesto – múltiples notificaciones de las diferentes herramientas, e-mail, llamadas, etc. – el Community Manager puede estar sometido a bastante estrés. Se requieren una gran dosis de paciencia e inteligencia emocional para sobrellevar un ritmo que en ocasiones se puede antojar frenético. ¿Cómo gestionar el trabajo sin acabar con su salud?

Identificaremos primero las causas de estrés más comunes que afectan a este profesional – que no comparte con otras profesiones – y algunas recomendaciones para gestionarlo adecuadamente.

El Community Manager puede sentir estrés principalmente ante este tipo de situaciones o estímulos, dejando al margen las presiones a la que todo trabajador puede sentir en determinado momento:

  • Ante los usuarios de la comunidad.
  • Ante el exceso de información.
  • Ante las herramientas con las que lleva a cabo su trabajo.
  • Ante la incomprensión de compañeros y entorno.

Ante los usuarios de la comunidad.

Gestionar una comunidad no es tan fácil como parece. Determinados usuarios complican la vida al Community Manager debido a su personalidad 2.0. Algunos usuarios encuentran diversión en romper la armonía de una comunidad. Otros usuarios simplemente aprovechan la limitaciones del medio (se trata de una comunicación escrita y como las reglas de protocolo no han llegado a todos los usuarios parece que “todo vale”) para adoptar actitudes que no se atreverían a mostrar cara a cara. No es extraño que esa amiga que es siempre amable con las dependientas en las tiendas demande en las páginas de Facebook una respuesta inmediata y demuestre una insolencia por escrito que saque de quicio al Community Manager más paciente.

La máxima en todo caso es “Don’t feed the troll” (“No alimentes al troll”). La regla de oro a seguir en foros aplicada a los usuarios “cebo” que buscan provocar mal ambiente puede aplicarse también a cualquier usuario. En este caso hablaríamos, ampliando el concepto, de “No alimentes al usuario conflictivo”, o simplemente “No alimentes el conflicto”. Como Community Managers tendremos que mantener siempre cierta distancia y un tono aséptico para que los usuarios conflictivos no encuentren “ningún punto débil” al que aferrarse para eternizar discusiones en público que no llevan a ninguna parte. En muchas ocasiones los Community Managers, especialmente los que tienen menos experiencia, se “auto-provocan” estrés por ideas preconcebidas sobre cómo tienen que desarrollar su trabajo. Para poder hacer frente al estrés desde una posición de serenidad, debemos desechar algunas ideas que se han extendido sobre el Community Management durante los últimos años y que circulan por blogs, dando una imagen distorsionada de una labor profesional que no deja ser más que, eso, un trabajo. Desmontamos algunos mitos sobre la gestión de comunidad que, auto-impuestos, pueden llegar a hacernos sentir muy presionados: 

  • La inmediatez: durante los últimos años, se ha dado a entender que una de las máximas de la gestión de comunidad es “responde inmediatamente”. Sin embargo, debemos cambiar esa máxima por “responde lo antes posible”. ¿De verdad es necesario que respondamos los comentarios, minutos o incluso, segundos, después de que hayan sido publicados? Unos comentarios podrán ser respondidos inmediatamente y ante otros deberemos reflexionar qué tipo de respuesta merecen o, incluso, esperar la respuesta del Departamento correspondiente para darles la mejor solución. Otros ni siquiera merecerán una respuesta. Desechar esta idea nos permitirá no estresarnos más de lo debido y mantener la mente despejada.
  • “Hay que responder siempre”: no todos los comentarios merecen respuesta. Tal como en la vida real hay personas que dicen lo primero que se les pasa por la cabeza sin haberlo sometido a un filtro, en Internet hay muchos usuarios que dan al botón de “Publicar” antes de reflexionar. Y en algunos casos, puede que solo se trate de desatinos para llamar la atención... o simplemente esa persona desconozca los protocolos de Internet.
  • “Tengo que ser amable”: justo e imparcial sí. Amable con quien no lo merece, no.
  • “El usuario siempre tiene la razón”: como hemos visto anteriormente, hay usuarios que no tienen la razón ni que tampoco quieren llevarla, sino que simplemente buscan conflictos. Debemos ser capaces de identificarles para no caer en sus trampas. Veremos cómo más adelante.
  • No debo borrar comentarios ni expulsar a nadie de la comunidad”: depende. Si se está amenazando o insultando directamente a miembros de la comunidad o personas ligadas a la marca, ¿no deberíamos proceder a expulsar al usuario y a borrar el comentario? ¿Qué pasa si su comentario solo está escrito para provocar? ¿No será mejor ocultarlo? Y… ¿qué hacemos con el spam? No aporta nada y es molesto para el resto de usuarios… 


Desechar estas ideas preconcebidas sobre la gestión de comunidad y el trato conusuarios nos ayudará a tomar una posición en la que podamos ejecutar nuestro trabajo sin sufrir más estrés de la cuenta. 

  • Tipos de usuarios conflictivos mas usuales y como lidiar con ellos.

    Aunque en determinado momento todo usuario, siempre que se le den motivos para ello, puede demostrar decepción o enojo con la marca, podemos afirmar que existen determinados tipos de usuarios capaces de romper la armonía de la comunidad con su presencia. Gestionar a estos usuarios suele ser una de las principales causas de estrés de los Community Managers, especialmente los Community Managers Junior. Para enfrentarse a ellos hay que saber identificarlos y tratarlos con una estrategia que logre desactivar sus ansias de conflicto. Estos son los principales:

  • El troll: figura de gran antigüedad en Internet que, como ya hemos visto anteriormente, nació en las comunidades de foros y se adaptó a las herramientas actuales. Son muy peligrosos. Estos usuarios solo buscan la provocación y el conflicto. O simplemente son detractores acérrimos de la marca que gestionamos. Aprovechan cualquier publicación para dejar sus comentarios negativos y provocativos. Pueden resultar muy molestos, pero debemos mantener la calma. No hay que tomárselo como algo personal y acudir a los ejercicios de relajación que recomendamos cuando detectemos que su presencia nos está afectando. El humor también suele funcionar: podemos ponerles motes para enfrentarnos mejor a ellos. Nunca debemos bloquearles puesto que suelen ser usuarios expertos de Internet que crearán varias cuentas para continuar con su juego destructivo o harán llegar a otros trolls amigos para generar una crisis. En todo caso, jamás responder a sus t. La actitud a tomar es “hacer como si no existieran” a no ser que estén incumpliendo normas básicas de la comunidad como publicar insultos o amenazas, caso en el que sí procederemos a su expulsión y bloqueo.
  • El troll burlón: variante del troll que se dedica a publicar o a responder disparates. Se les detecta por su uso de emoticonos y abreviaturas que representan la risa (XD; LOL…) y porque sus demandas no tienen sentido o responden con temas que no tienen nada que ver con lo que hemos publicado. Tomárselo con humor y no responder nunca u ocultar sus comentarios, solo buscan llamar la atención.
  • El caza-concursos: figura que ha surgido a raíz de la proliferación de concursos y promociones en las páginas de Facebook. Estos usuarios solo siguen a tu marca para obtener los premios de la promoción en curso y tienen pocosescrúpulos. Para evitar situaciones desagradables con ellos es mejor prevenir redactando unas normas de participación claras, pero en el caso de tener que enfrentarse a ellos, lo mejor es referirse siempre a las normas y nunca dejarles entrever que obtendrán algo de nosotros. Siempre que se pueda, instarles a continuar la conversación por privado. Si no atiende a razones tras ofrecerle opciones, siempre podemos ocultar sus comentarios.
  • El spammer: solo participa para dejar enlaces a la página web de su negocio, página de Facebook, cuenta de Twitter, blog… Sin más reflexión, bloquearles cuantas veces se requiera, puesto que no aportan nada a la comunidad y no atienden a razones (suelen ser robots).
  • El blogger spammer: usuario, generalmente mujer, que se puede encontrar casi siempre en las páginas de Facebook. Participa en las páginas con comentarios simples como “Excelente”, “Me encanta” + firma con enlace a su blog. Mientras no empiece a ser descarado, eliminar la vista previa de sus comentarios y dejarlo estar. En el caso en el que prime la promoción del blog frente a la participación, ocultar sus comentarios y contactar con ellos por privado para comentarles que su actitud va en contra de las normas de comunidad. Como suelen ser usuarios con un gran ego, alabarles, agradeciendo su participación y haciéndoles entender que queremos que sigan comentando pero “promocionando su interesante blog de forma más discreta, puesto que puede molestar a otros usuarios”. Con este planteamiento, generalmente atienden a razones.
  • El impaciente: quiere una respuesta. Y la quiere YA. No entiende que atender sus demandas suele llevar su tiempo, abarrotarán las publicaciones y nuestra bandeja de entrada con mensajes demandando una solución rápida. La técnica del disco rayado con mensajes asépticos como “Estamos trabajando tu problema, en breve recibirás una respuesta”  es la más efectiva para lidiar con estos usuarios. Tres intentos: “Sí, estamos trabajando en tu problema. En breve recibirás una respuesta”; “En breve recibirás una respuesta”… sin dar plazos concretos suelen ser eficientes para desactivarles. Si aún así insisten, dejar de contestar para no provocarles más y no darles solución hasta que esta sea posible. Puede que después de solucionar su demanda se quejen de que se ha actuado de forma lenta o poco eficiente. En ese caso, no contestar, puesto que supondría iniciar una discusión en bucle que no lleva a ninguna parte y que nos provocaría estrés innecesario.
  • El sabelotodo: usuario algo snob y pedante que se dedica a sacar defectos a nuestra labor o que cree conocer los entresijos de nuestra marca mejor que nosotros. Siempre que su crítica esté bien fundamentada podemos darle la razón de la forma más aséptica posible agradeciendo su comentario, por ej. “Gracias, (nombre del usuario), por tu comentario, es cierto que el enlace estaba roto. Ya lo hemos solucionado. Un saludo”. En el caso en el que solo quieran sacar puntilla a nimiedades, no contestar.
  • El HOYGAN: usuarios que desconocen el protocolo de Internet y en muchos casos las reglas básicas de redacción y estilo. Escriben en mayúsculas y con faltas de ortografía, léxico y gramática. Mantener la calma frente a sus mensajes y responderles siempre que sus demandas sean coherentes. Tomárnoslo con humor es una buena táctica para desarmarles y no desesperarnos.
  • El Community Manager contrariado: como expertos saben en lo que se está fallando y si la marca les importa lo suficiente como para involucrarse, nos lo harán ver. En realidad son usuarios inofensivos que respetan y valoran nuestro trabajo – por afinidad - pero pueden resultar algo molestos puesto que siempre nos dejan al descubierto, ya que detectan fácilmente nuestros principales problemas y los exponen de forma muy clara. Se les reconoce porque a pesar de estar publicando una queja, siempre tienen un tono cordial y añaden emoticonos para generar empatía. Suelen ir acompañados por otros Community Managers que les apoyan en sus argumentaciones. Responderles de la forma más educada y cordial posible, reconociendo los errores y los habremos desactivado e incluso ganado un buen apoyo. 


Estos son los principales usuarios que pueden generar estrés al Community Manager, aunque por supuesto, otros detectarán más. En cualquier caso la actitud a tomar es mantener la calma y no enzarzarnos en discusiones que darán una mala imagen de la marca en nuestro timeline. Respiremos antes de contestar y daremos con la respuesta adecuada.


Como gestionar el estrés que los usuarios conflictivos generan. La actitud a tomar.



Es inevitable: los Community Managers son humanos y tienen malos días, sentimientos y debilidades. Y a veces no pueden evitar sentirse presionados ante usuarios conflictivos y sufrir de malestar emocional, resultando muy difícil mantener la calma y dar la mejor respuesta posible. Antes de cometer un error y generarnos estrés innecesario, tomemos una serie de pautas para que la situación no nos supere. Presentamos algunas recomendaciones, adaptables a cada caso en particular:

  • Abandona el ordenador o el dispositivo desde que el que estés trabajado durante al menos cinco minutos. Aléjate de la situación que te esté causando estrés.
  • Tómate tu tiempo para respirar y calmarte. Puedes dedicarte a otra tarea o realizar ejercicios anti estrés o de respiración. No vuelvas a enfrentarte a la situación o al usuario hasta que no consideres que estás lo suficientemente tranquilo como para dar una buena respuesta
  • Escucha música relajante, lee artículos que habías dejado para otro momento… Centra tu atención en otros asuntos antes de volver al problema. 
  • Una vez calmado y dispuesto a solucionar el problema, mide tus palabras y sé lo más aséptico posible. No te dejes llevar por la emoción y redacta orientado al objetivo de evitar una discusión: presenta hechos y no argumentos, de una forma clara, concisa y que no puedan ser rebatidos. Si así lo necesitas, puedes recurrir a una técnica para redactar el mensaje: divide un papel en dos columnas: en la primera, expone los hechos que quieres transmitir al usuario. En la otra, escribe lo que le gustaría decirle desde un punto de vista emocional (“Me estás presionando demasiado”, “Yo no tengo la culpa de esto”, “Hay que tener más paciencia”, “Me resultas pesado”… por ejemplo) Quédate con la primera columna y desecha la segunda. Redacta tu mensaje a partir de las ideas que has recopilado en la primera columna e intenta ser lo más cordial (que no amable) posible, añadiendo fórmulas como: “Comprendemos tu insatisfacción/disgusto…”, “Disculpa las molestias”, “Gracias por la paciencia”… Utiliza la técnica del disco rayado 11 siempre que sea necesario

Convéncete de que no es una cuestión personal. Como Community Manager estás en el punto de mira, pero mientras tus respuestas sean lo más asépticas posibles y orientadas a objetivos, nadie tendrá nada que reprocharte y tu persona queda ocultada bajo la personalidad de “la marca”. Recuerda que “los negocios son los negocios”: tu trabajo es mantener la armonía en la comunidad, no tratar de convencer a nadie, y menos a usuarios que no están predispuestos a dejarse convencer. Tu relación con ellos acaba donde acaba tu jornada laboral. 

No podemos evitar que los usuarios conflictivos existan. Pero sí podemos evitar que nos generen más estrés del que merecen con una buena actitud, con mucha paciencia y poniendo en práctica técnicas que nos ayuden a lidiar con ellos.

Ante el exceso de información.

Revisar los comentarios y notificaciones es una parte muy importante del trabajo de un Community Manager, así como mantenerse informado de lo último a través de la lectura de diversos timelines. También, como cualquier otro profesional, no puede dejar de atender a los correos electrónicos, llamadas, conversaciones en línea u otro medio que utilice para comunicarse con sus compañeros de trabajo. Si el Community Manager gestiona varias cuentas, los estímulos que se reciben se multiplican. Si unimos las notificaciones a largas jornadas de trabajo y al hecho de que a este profesional se le exige estar “always on” podríamos entender que los Community Managers sufran de una sobresaturación informativa que puede tener como consecuencia cefaleas, nerviosismo, ansiedad u otros problemas similares. ¿Cómo evitar este tipo de situaciones? Una buena organización es la clave, exponemos a continuación una serie de pautas:

 Organiza la gestión de tus lecturas de timelines, e-mail, comentarios… Dedica a la lectura de mails un par de horas por la mañana y un par de horas por la tarde, no más. Si gestionas varios perfiles, actúa con el mismo protocolo: dedica una hora a revisar un perfil por la mañana, y otra por la tarde. No caigas en el error de monitorizar todas las cuentas desde tu herramienta de gestión mediante un flujo continuo de lectura puesto que te arriesgarás a perder la concentración y a confundir lo urgente con lo importante. (Y debemos diferenciar claramente qué es urgente y qué es importante para no dar respuestas desproporcionadas).

  •  Confía en tus herramientas de gestión. Ellas están para facilitarte el trabajo, no para generarte más problemas. La información que necesitas se almacena en estas herramientas para que la puedas consultar en el momento apropiado. No es necesario que las chequees continuamente.
  • Crea alertas que lleguen a tu correo personal durante los fines de semana asociadas a conceptos negativos. Así podrás estar seguro de que no se está produciendo una crisis, pero habrás desconectado de la revisión de perfiles y timelines. Como hemos comentado anteriormente, “deja que las herramientas trabajen por ti (cuando tú no puedes… o no debes)”. 
  • Desecha el mito de que el Community Manager debe “trabajar 24h” o estar “always on”: como todo buen profesional, un Community Manager necesita sus horas de descanso y desconectar. Si no desconectamos, nuestro rendimiento se verá afectado y podremos llegar a padecer de estrés 2.0, una afección cada vez más común. Fuera del trabajo, no caigamos en la trampa de monitorizar nuestros canales para chequear que “todo va bien”… generalmente será así. Dediquemos nuestro tiempo libre a otras actividades que nos enriquezcan como personas. 


Mantener el sentido común frente al flujo de tareas al que nos vemos sometidos es la clave para evitar el estrés. No olvidemos que, tratándose de un trabajo que nos apasiona, se trata de precisamente un trabajo, y encontrar el equilibrio se basa en saber conjugarlo con nuestra vida personal.

Frente a las herramientas.


Seamos claros: las herramientas con las que trabajamos no son infalibles. ¿Quién no ha visto el robot de Twitter? ¿A quién no le han desaparecido comentarios de Facebook nada más publicarlos? Y tan solo estamos nombrando las más comunes… ¿Qué ocurre cuando necesitamos generar un informe y nuestra herramienta preferida para realizarlo parece haberse empeñado en no funcionar correctamente esta vez…? Cuando estamos sumidos en un flujo de trabajo intenso, los errores de las herramientas pueden provocarnos mucho estrés. Los Community Managers primerizos pueden incluso sentirse abrumados y dudar del conocimiento que se supone que deben tener sobre el funcionamiento de estas herramientas. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones no tenemos la culpa de los errores que encontramos. ¿Cómo evitar sentir estrés ante estas situaciones? Desarrollamos a continuación algunos consejos para no desesperarnos cuando la tecnología falla en momentos de presión:

  • Conoce las limitaciones tus herramientas: o lo que es lo mismo, “más vale prevenir que curar”. Conocer bien las herramientas que más utilizamos nos ahorrará muchos disgustos. Si sabes que Twitter Analytics no ofrece datos retrospectivos a la fecha de activación de Twitter Ads, no te sorprenderás (y tus superiores tampoco podrán exigirte lo contrario) cuando no puedas ir más allá. No esperes un documento Excel comprensible de parte de las estadísticas de Facebook.
  • Ten a mano alternativas: si las herramientas con las que trabajas están fallando en el momento en que más las necesitas, acude a otras, que aunque no te den losresultados que más te agradan, ofrecen la misma información. Por ejemplo, si trabajas con Socialmention y la herramienta se ha caído cuando necesitas generar un informe, puedes utilizar Advanced Twitter Search.
  • Trabaja con varios dispositivos: puede que la versión web de la herramienta se haya caído momentáneamente, pero generalmente las aplicaciones para teléfonos inteligentes o tabletas siguen funcionando cuando la web falla. Si lo has intentado varias veces vía web, no lo dudes y pasa a trabajar desde tu dispositivo móvil.
  • Sé algo astuto: todos sabemos crear cuentas fake… está mal. Sí… pero depende de para qué las utilicemos. Tener una cuenta alternativa en Facebook, por si llega el momento en el que la tuya está siendo revisada o está teniendo problemas, te ahorrará tener que esperar a que el problema se solucione para administrar tus cuentas.
  • Trabajar “manualmente” es una opción tan válida como cualquier otra: si los primeros Community Managers contaban los comentarios, RT y menciones a mano, ¿no podrías hacerlo tú cuando todo lo demás falle? Abandonemos el mito de que el mejor Community Manager es el conoce mil herramientas y el que extrae los informes más efectistas de ellos. Lo importante es lo que transmites en tus informes, no el camino que has recorrido para elaborarlos.
  • Sé sincero con tus superiores o clientes: hazles entender que las herramientas pueden fallar en ocasiones, y si te encuentras con verdaderos problemas, plantéales de forma clara la situación, haciéndoles ver que generalmente se trata de algo temporal. No eres peor Community Manager por ello.
  • Asume que la tecnología no es infalible: desahógate siempre que lo necesites, tomárselo con algo de humor puede venirte muy bien. Quejarse en Twitter de Facebook y en Facebook de Twiter es algo muy habitual entre los Community Managers y puede ayudarnos a conocer la amplitud del problema y su posible solución. No lo dudes: si “has tenido suficiente”, pregunta, quéjate y permítete ser irónico. 


Tengamos siempre presente que las herramientas son un medio para realizar mejor nuestro trabajo y no un fin en sí mismas. Un buen trabajo de Community Management se diferenciará por la información que sepamos extraer y comunicar y no por los medios que hayamos utilizado para desarrollarlo.

Ante incomprensión de sus compañeros y entorno.



Es una realidad que todos quieren un Community Manager pero nadie sabe exactamente qué es. Los profesionales de los Medios Sociales saben que es difícil lidiar con comentarios de compañeros que no logran comprender las tareas que llevamos a cabo ni la importancia que este perfil tiene en un organigrama empresarial. Puede que tu entorno más cercano tampoco comprenda tu trabajo. Esta incomprensión puede resultar dura en determinados momentos, especialmente cuando tus superiores no entienden tu trabajo y te ves obligado a acatar órdenes que sabes que tendrán un mal resultado. Debemos intentar que estas situaciones no nos afecten demasiado personalmente. Hemos recopilado algunos consejos para lidiar con el desconocimiento que rodea a nuestra profesión:

  • Asume que es una profesión novedosa y que no todo el mundo tiene por qué conocerla. Las abuelas (y en muchos casos, también las madres, los tíos, los primos…) de los profesores de este curso no saben a qué nos dedicamos. No te desazones. No podemos exigir a toda la sociedad que conozca una profesión muy joven, muy especializada y que exige un cambio importante de mentalidad. Siempre lo puedes asemejar a una profesión que creas que la otra persona puede entender en función de sus conocimientos, como “periodista”, “publicista” o “Relaciones Públicas”.
  • No vayas de gurú. Uno de los grandes errores que han cometido los primeros Community Managers es ofrecer una visión de su trabajo idealizada por la cual “Los Community Managers salvarán a la empresa”. Esto ha provocado distorsiones de percepción, sobre todo entre los dueños de grandes empresas, que creen que un Community Manager es una especie de superhéroe que aumentará las ventas hasta límites insospechados, traerá clientes desde tierras lejanas y convertirá la empresa en un paraíso. No mantengas esta actitud y desde el primer momento deja claro que tu trabajo es tan valioso como el del resto de Departamentos y que no se debe confundir las partes con el todo.
  •  No te entienden? Explícaselo. Transmite tu pasión. Introduce en las nociones básicas de Medios Sociales a todos los compañeros no indiciados. Probablemente tendrás que repetir conceptos varias veces, pero seguramente acabarán agradeciéndotelo.
  •  ¿Tus superiores o clientes van a cometer un error y no escuchan tus advertencias? Mantente firme en tus posiciones y no te desesperes. Escribe un mail o informe con tu visión del asunto y deja que se equivoquen… Cuando hayan cometido el error y descubran que tenías razón, volverán a escucharte

No pierdas el tiempo con quien no quiere comprenderte. La sabiduría popular mantiene que “No hay peor sordo que quien no quiere oír, ni peor ciego que quien no quiere ver”. Encontrarás a compañeros y personas de tu entorno que no harán nada para comprender tu profesión (puesto que los cambios y lo novedoso asustan y no todo el mundo está preparado para asumirlo), no pierdas el tiempo intentando convencerles de que tu trabajo es valioso. Emplea ese tiempo en mejorar tus habilidades profesionales.

  • ¿Quieren bromear? Bromea tú también. Siempre que no te falten al respeto, un poco de humor no viene mal. Como hemos visto en anteriores puntos, tomarse las situaciones con humor suele ser un buen método para protegerse de las emociones negativas. Y reírse de uno mismo es algo muy importante para no tomarselo demasiado en serio (y no sufrir). Si oyes las típicas bromas de tus compañeros “Qué bien, todo el día en Facebook, ¿no?”, participa en las bromas… tú también puedes bromear sobre sus trabajos también. “En realidad estar todo el día en Facebook es súper aburrido. Estoy harto de ver todo el día las fotos de las vacaciones de mi vecina, de mi primo del pueblo… La verdad, Fulanito, preferiría ser contable como tú y poder concentrarme en un Excel de vez en cuando”. Participar en las bromas también te ayudará a conectar con tus compañeros y a crear un buen ambiente de trabajo.
  • Mantente firme y ten paciencia. Todos los grupos sociales necesitan su tiempo para adaptarse a los cambios. Haz tu trabajo lo mejor que puedas, sé positivo y poco a poco irán comprendiendo lo que haces.
  •  Desconecta. Ya hemos hablado de este punto anteriormente, pero es importante insistir en él. Por mucho que nos apasione nuestro trabajo, debemos mantener el sentido común y desconectar de nuestras cuentas y nuestra profesión en nuestro tiempo libre. Desconectar es importante para “no quemarnos” y tomar las decisiones correctas.
  •  Mantente en contacto con otros profesionales del sector. Afortunadamente, trabajamos con unas herramientas con las que podemos entrar en contacto con personas que se dedican a lo mismo que nosotros y que nos comprenden. No dejes de contactar con otros Community Managers y profesionales dedicados a los Medios Sociales, cuando el resto no te comprenda, ellos te darán el apoyo que necesitas.

    Debemos valorar que dedicarnos a una profesión tan joven puede resultar duro en determinados momentos, pero que a la vez nos permite ser muy creativos. No todo está dicho ni hecho en Community Management y tener la oportunidad de crear y establecer pautas de actuación es muy excitante. Valora tu profesión y el resto también lo hará.

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